Deconstrucción

El término “déconstruction” aparece por primera vez en  1955 en la traducción al francès hecha por Gérard Granel del texto de Heidegger Contributions à la question de l'être (Zur Seinsfrage). Y como traducción del termino alemán “Abbau”.

El término hace referencia a una operación que se ejerce sobre la estructura o la arquitectura tradicional de los conceptos fundadores de la ontología o de la metafísica occidentales.

Granel introdujo el término “déconstruction” porque lo prefería a la otra traducción posible: “déstruction”, que remitiría más bien a la aniquilación.

La “déconstruction”, en cambio, se referiría al “estudio” de la estructura o la arquitectura tradicional de uno o varios conceptos (Derrida, Psyché. Inventions de l'autre, p. 338). De ahí que pueda utilizarse también en el estudio de determinadas narraciones, tal como numerosos críticos literarios se apresuraron a hacerlo.

Ahora bien, he utilizado el término “estudio” entre comillas porque si bien la deconstrucción puede ser una operación meramente intelectual-cognitiva, es también una práctica que puede constituir un “hacer”. Lo cual han “hecho” numerosos artistas.

Así, solemos considerar que muchos relatos son una versión  de una historia, pero también podemos considerarlos a menudo como el resultado de una operación de deconstrucción: el autor ha actuado sobre  la estructura o la arquitectura de una versión anterior de la misma historia y en el curso de esa actuación la ha modificado. Esto es mucho más evidente en la pintura o en la escultura o la música. El “Ave Maria” de Gounod puede considerarse como una deconstrucción del preludio nª 1 en Do mayor de Johann Sebastian Bach. Tanto es así que fue publicada originalmente en 1853 como la “Méditation sur le Premier Prélude de Piano de J. S. Bach”. (https://www.youtube.com/watch?v=bOTW2VS4w5w; https://www.youtube.com/watch?v=5uzZu9HZBWA)

Así, la deconstrucción no es sólo estudio intelectual sino también acción. De esta forma se puede entender su uso en terapia narrativa como una práctica, que no se limita a la esfera de lo intelectual-cognitivo.